El autor de la novela ganadora de la esta III edición del Premio Volkswagen-Qué Leer con “Los pelícanos ven el norte”es un escritor y programador informático afincado en Molina de Segura (Murcia). Nos cuenta sus preferencias literarias y su visión de la escritura. Texto: Antonio G. Iturbe
En Los pelícanos ven el norte nos encontramos con un albaceteño que vaga por las inmesas carreteras de Estados Unidos persiguiendo un sueño. Tras más de dos décadas, ha decidido coger carretera y manta de motel y marcharse tras los pasos de su amor de adolescencia, una rubia muy singular que se convirtió en su dique de protección frente a las burlas de los compañeros de clase en unos años desorientados. Sus fobias lo atormentan y espera que Judit sea la solución a su vida desnortada. Su sorpresa será averiguar que Judit se ha convertido en una activa feligresa de la Iglesia evangélica y en azote de pecadores. Su agitada búsqueda le llevará a conocer sacerdotes de moral dudosa, policías tiernos y prostíbulos de carretera asediados por moralistas.
¿Qué reflexión contiene la persecución de Hércules de ese sueño de adolescencia?
Hércules es una persona que, por circunstancias de su vida, incluso podríamos decir que por mala suerte, está totalmente perdido. Creo que todos necesitamos un norte, un objetivo, una ilusión que mantenga viva la llama, y que debemos, al menos con cierta insistencia, seguirlo con ahínco hasta encontrarlo. Puede que, al hallarlo, nos demos cuenta de que no era eso lo que de verdad queríamos. Sin embargo, de no haberlo intentado nunca lo hubiéramos sabido. Ya sabes lo que dicen: ten cuidado con lo que sueñas, podría hacerse realidad.
La poca convicción hacia los predicares evangélicos en la novela, ¿parte de tus propias observaciones?
No conocí a pastores evangelistas. Lo que aparece en la novela es un movimiento que e,xiste de verdad. Lo descubrí en la CNN, después busqué en Internet. Se pueden ver videos de esta gente rezando al lado de la I-35 porque piensan que es el camino al que se refiere Isaías en el capítulo del mismo número. El escepticismo que destila la novela es el de Hércules, no mío. Aunque he de decir que, en cuanto al fervor religioso por una autopista, coincidimos bastante.
El protagonista de ‘Los pelícanos…’ regresa a España con cierto alivio. ¿Tú también?
Yo, a los 18 años, me hubiera quedado allí. El año pasado volví de visita y no sé qué tiene Ohio que me atrae tanto. De todas formas, hoy día lo que me gustaría es poder ir de vez en cuando. Murcia también me atrapó muy pronto. No sé, quizá me dejo seducir por los lugares.
¿Cuánto tiempo estuviste en estados Unidos?
Pasé allí un año. Estudié lo que entonces era el COU en Midview, la high school de Grafton. Desde entonces, soy un Middie de corazón. Viví con una familia que me alojó y que ahora es como si fueran mi propia familia.
¿Qué lecciones aprendiste de tu estancia allí?
Fue una inmersión en el Ohio profundo, nada que ver con la Nueva York de los turistas. Tuve la suerte de llegar a una familia entrañable. No sólo gané experiencia, yo ahora tengo padre, madre, hermanas, host mom, host dad, host brothers and sisters… Mis hijos tienen abuelos españoles y americanos.
¿Realmente se puede hacer una tortilla de patatas con mantequilla?
Ja, ja… Rosemary (mi host mother) y yo pudimos. No terminamos de freír bien las patatas… Lo intentamos para una de esas reuniones de la iglesia que hacen ellos, en la que cada uno lleva algo cocinado.
[tab: Escribir compensa]
¿Cómo se compagina algo tan cerebral como la informática con la literatura?
Yo creo que son más parecidas de lo que se podría pensar. Tramar una historia, igual que desarrollar una aplicación informática, requiere de alguna planificación previa, cierto nivel de improvisación ante situaciones no previstas y, en muchas ocasiones, grandes dosis de imaginación
¿Cuándo empezaste a escribir “en serio”?
Todavía me planteo si lo mío es escribir “en serio”. Debido a la falta de tiempo, soy más bien un escritor de fin de semana. A veces pienso en la gente que juega al fútbol o monta en bici los fines de semana y me pregunto si ellos, alguna vez, se plantearán jugar en primera división, como hacemos los que escribimos. No lo sé. Yo empecé no hace mucho. Escribí una novela bastante mala, después otra mejor; la tercera ya quedó finalista del premio Volkswagen – Qué Leer y, además, acaba de salir publicada con la editorial Inéditor. Y, por fin, llegaron Los pelícanos ven el norte, la novela ganadora de este certamen. Un paso más que, espero, no será el último ¿Escribir “en serio”? Quizá siempre lo he intentado y ahora empiezo a conseguirlo.
¿Y de mayor, quién te gustaría ser?
Después de empezar a escribir, descubrí a los Dangerous Writters americanos a través de Chuck Palahniuk, cuyo descaro me asombró. Él me llevo a Tom Spanbauer, leí sus cuatro novelas y todo lo que encontré sobre él. El estilo de estos escritores me atrajo y creo que me ayudaron a encontrar una voz propia o, al menos, el principio de ella. Un norte como el de los pelícanos, si quieres. Por otra parte, me encantan Auster, Carver, Flannery O’Connor, Eduardo Mendoza, García Márquez, Vargas Llosa, Cortázar, Luis Leante, Manuel Moyano, Paco López Mengual… La lista sería interminable.
¿Cuál es el último libro que te ha sorprendido gratamente?
Invisible, de Auster.
¿Y el último que te ha decepcionado?
Porque ya he dicho que lo admiro, y porque el mejor escribano echa un borrón, Viajes por el Scriptorium, de Auster, y Snuff de Palahniuk. Lo compré en Estados Unidos y no sé si darle una oportunidad ahora que lo han traducido, a ver si lo termino. Tampoco he podido con un par de Sandor Marai, La extraña y La mujer justa. Supongo que es cuestión de gustos.
¿Para qué se escribe?
Tengo colgado un artículo de Javier Cercas en el que dice: “Si supiera rematar en plancha un libre indirecto, créanme, no escribiría”. Todo el artículo habla de por qué se escribe y, de vez en cuando, lo releo y siempre me hace sonreír. En él viene a decir: “por todo y por nada.” Yo no creo que escribir sea una necesidad vital. En el foro del premio hubo una pequeña discusión muy graciosa entre alguien que decía que para él escribir era más importante que respirar y otra persona que le contestaba algo así como “Prueba a estar diez minutos sin escribir; ahora prueba a estar diez minutos sin respirar…”. Quizá sea mi mentalidad técnica, no sé, pero creo que es una actividad que se mitifica demasiado. En mi caso es para satisfacer una necesidad creativa y una afición muy arraigada. Y, quién sabe, seguramente también para cumplir un sueño.
¿Vale la pena seguir escribiendo? ¿Compensa?
A quien piense en escribir como un medio para lograr fama y dinero, yo le diría que, aparte de a unos pocos, no compensa. Para quien, como yo, escribe por pura afición (ni siquiera por necesidad, porque las necesidades se convierten en obligaciones y las obligaciones dejan de ser divertidas), compensa y mucho. No sólo por la satisfacción mientras estás creando, viviendo otras vidas; sino porque, de vez en cuando, llegas a alguien y resulta que se ríe donde tú te reíste, o se emociona donde te emocionaste… Eso es una satisfacción impagable que, aunque pueda parecerlo, no tiene nada que ver con la fama ni con el dinero. Claro que compensa.
¿Qué ha supuesto para ti el premio Volkswagen Qué-Leer?
Esta es una de las más bellas iniciativas que puede abordar una revista cuyo nombre es Qué Leer y una marca como Volkswagen. Es una apuesta por voces jóvenes (o no tan jóvenes), en todo caso, nuevas. Para mí ha supuesto una de las experiencias más gratificantes de mi vida. Me preguntabas antes si compensaba escribir.La respuesta está en las caras de aquella mujer muda con su DNI en la mano, pidiéndome que le firmara un ejemplar; o a aquella chica joven, que le avergonzaba decir su nombre porque no pronunciaba bien la erre y se llama Raquel… No se puede explicar la emoción y la gratitud que siento hacia toda esa gente que hizo cola con ilusión para que un desconocido como yo les escribiera unas letras en un ejemplar. Qué Leer y Volkswagen deben insistir en este premio, terminar de consolidarlo porque, aparte de la dotación económica, que, todo sea dicho, está muy bien, la tirada y la repercusión es espectacular. No dejo de pensar que el dinero es como un charco al sol y, dentro de poco, cuando se haya evaporado, estos recuerdos y estos miles de ejemplares continuarán ahí. Y, quién sabe, quizá un día alguien encuentre uno en un puesto de libros de saldo y lo compre porque le ha llamado la atención o porque no podía permitirse uno más caro. Y puede que esa persona pase un buen rato con “Los pelícanos…” y, entonces, yo, pasado el tiempo, seguiré recibiendo premios.
Sólo me queda agradecer a Volkswagen y a Qué leer esta iniciativa. Y no me cansaré de hacerlo nunca.

Hola Pablo, soy Goreño, aunque por voluntad de las circunstancias me he rebautizado con el nombre de Cabre.
Te recuerdo un texto mío, publicado en Atra, titulado Sinceridad con Dolor, en el que dejo constancia de la lucha que libramos cada día, los amantes de las letras, para romper ese muro que nos separa del éxito literario. Dice así:
Siempre que me pongo a escribir lo hago pensando que por fin alumbraré al mundo ese texto, esa obra literaria en la que todos los amantes de las letras soñamos. Es una fantasía que nos eleva, tratando de encontrar la forma de darle personalidad y vida propia para admiración de todos. Me siento como una preñada que cumple su ciclo de gestación y no puede parir. A veces pienso que está muy cerca ese vástago deseado, eso hijo soñado; que casi lo puedo tocar. Pero necesito tenerlo en mis brazos para ver cumplida mi tenaz aspiración. Sin embargo, sospecho que el parto no será fácil, será tal vez ayudado con cesárea, o tal vez abortaré. Sí, eso es, me siento como una puérpera primeriza, sin hijo y con el dolor del aborto. También me veo como un tejedor de ilusiones; como un buscador de oro que debe cribar toda la arena del río para encontrar esa brizna que le compense de tan fatigosa aventura.
No sabes cuánto me alegro de que al fin hayas parido ese vástago deseado, fuerte y sano, por lo que hago votos para que te siga la racha.
Ardo en deseos de leer la historia de esos pelícanos. Espero me digas dónde lo puedo adquirir. Salud y suerte. un abrazo. Cabre.
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Pablo Reply:
mayo 30th, 2010 at 10:34
Hola, Gore. Gracias por tu comentario. Tendrás que darte prisa, porque la novela la regalaban con la revista Qué Leer de Mayo.
Espero que la disfrutes.
Un abrazo.
Pablo.
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o.k Administración, gracias por los datos. Hasta pronto entonces. SERENA
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¡¡¡Qué lindo!!! Pues que lindo y cálido ese reencuentro a través de la literatura de Blanca y Pablo. No, si cuando yo digo que este bendito concurso ha dado para todo…, ponle la firma. Me congratulo de haber participado en él y ya que estamos ¿habrá un IV premio? ¿La Administración me puede responder si no es mucha molestia? Tengo una novela esperando saber mínimo y máximo, tema y marcas, etc. Saludos . SERENA
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admin Reply:
mayo 27th, 2010 at 23:18
Si habrá un IV y ya se esté en ello, http://www.premioqlvw.es/concurso-de-carteles-para-el-iv-premio-literario-vw-ql/
Saludos Serena
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Pablo:
Enhorabuena, me ha gustado mucho la entrevista y me está gustando muchísimo tu libro, que todavía no he terminado. Lo empecé a leer ayer en un avión y cuando me fijé en el autor y en la foto pegué un salto. !Cuantos recuerdos de veranos alteanos! Ni siquiera sabía que escribías. !Han pasado tantos años! Me alegra reencontrarte a través de los libros.
Creo que tienes un gran talento, espero que sigas adelante y que podamos disfrutar de muchos otros libros tuyos.
Un abrazo , Blanca
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Pablo de Aguilar Reply:
mayo 26th, 2010 at 12:49
¡¡Blanca!!
La pista de Altea ha sido definitiva
¡Cómo me alegra saber de ti!
Muchas gracias por tu comentario. Te dejo mi correo: pablodeaguilar@gmail.com
Un abrazo.
Pablo.
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Pablo: he leído la entrevista…Muy buena de verdad.
Sigue por tu norte como te dice Adel, así continuarás publicando una tras otra.
Un abrazo y un beso: Abeja.
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Pablo de Aguilar Reply:
mayo 26th, 2010 at 12:49
Muchas gracias, Abeja
Otro abrazo para ti
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Pablo, Julio tiene razón, es muy, muy buena. Ven el año que viene a animarnos, será interesante.
Besos.
Adel.
pd.¿como estará Iago? Supongo que bien, que alguien le dé un beso de mi parte, en el pie derecho.
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admin Reply:
mayo 21st, 2010 at 09:11
Wenaass. como estamos todos?
Ya estoy de vueltas, El Iago bien , gracias y que tal por aqui?
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Abeja Reply:
mayo 21st, 2010 at 15:49
Hola se terminaron tus vacaciones….
Me alegra saber de Iago y sobre todo que está bien. ¿Te deja dormir de noche?
Te mando un besote para ti, pero uno muy especial para el pequeñín
Abrazos: tía Abeja.
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fhg Reply:
mayo 21st, 2010 at 15:55
Besos al chiquitín del foro.
Por lo que veo hemos contraido el virus de la publicación, que continúe propagándose.
Besos.
Adel.
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Enhorabuena, Julio César. Mucha suerte, amigo.
Adel.
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Muchísimas gracias, Julio. Y mucha suerte con esa novela.
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[...] en Qué Leer Mayo 16, 2010 Dejar un comentario Ir a los comentarios Pincha aquí para leer la entrevista Categorías:Los pelícanos ven el norte Comentarios (0) Trackbacks (0) Dejar un [...]
He acabado hace escasos minutos de leer el libro de Pablo de Aguilar y quiero felicitarlo a él en primer lugar por tan especial historia que me ha llegado a lo más profundo del corazón. Es un viaje entrañable, una aventura envidiable llena de ternura y amargura. Y en segundo lugar felicitaros a vosotros (miembros del jurado) por tan sabia decisión. Enhorabuena por premiar esta novela que va tan directa al corazón, ¿o debería decir directa al norte de nuestras vidas?
Me presenté al concurso con el seudónimo de Jan de Brink, con la novela “Johanna no había visto nunca una montaña”, que se publicará el próximo lunes día 17 en la editorial de San Sebastián, Hiria Liburuak.
Un fuerte abrazo para todos y enhorabuena. Hasta el año que viene.
Julio César Cano
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Crocop Reply:
mayo 21st, 2010 at 14:31
Enhorabuena, Julio. Estaré al tanto de la publicación.
Todavía no he leído “Los pelícanos…”, la tengo esperando.
He pillado, por la entrevista de Pablo, “El hombre que se enamoró de la luna” y me está gustando. No conocía a Spanbauer, y eso que me gusta lo de la “Escritura peligrosa”. La siguiente será “Los pelícanos…”.
Saludos a Iago y a todos los demás.
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Abeja Reply:
mayo 21st, 2010 at 15:45
Julio: te felicito, me alegro de todo corazón.
Hay mucho talento en este concurso y tenía que tener un final así….
Cada uno que publica es un empujón que me da la vida para seguir en este camino.
Enhorabuena y un abrazo: Abeja
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